Trabaje del modo que Dios trabaja:

Por la fe comprendemos que el universo fue hecho por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
— Hebreos 11:3
Dios usa su palabra para crear y hacer. Él formó el mundo con su Palabra. En el primer capítulo de Génesis encontramos las palabras “dijo Dios” muchas veces: “Dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz… Dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas… Dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos… Dijo Dios: Produzca la tierra…”.

Dios no hace nada sin decirlo primero. Así es como Él trabaja. Y si usted es inteligente, trabajará de la misma manera. Exprese y diga las palabras de Dios hasta que tomen forma y lleguen a ser una realidad en su vida.

“Bueno, hermano Copeland, yo he tratado eso y no me ha dado resultado. He dicho ?por su herida he sido sanado? cuatro veces y nada ha pasado”.

No importa. Dios comenzó a decir en el huerto de Edén que Cristo vendría un día. Lo dijo otra vez en Éxodo, en Números, en Deuteronomio, en Isaías y en los libros de los demás profetas. Lo dijo una y otra vez en todo el Antiguo Testamento. Pero no fue sino hasta 4.000 años después que se cumplió en el Evangelio según Juan, donde dice: “Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros”.

Por lo tanto, si ha dicho cuatro veces que ha sido sanado y nada ha sucedido, no se preocupe por eso. Siga diciéndolo. Quizá esté pensando que la sanidad se está demorando, pero le garantizo que no se demorará 6.000 años.

¿Quiere andar en el poder de Dios? Entonces trabaje del modo que Él trabaja: diga y expresa las palabras de Dios y déjelas darle forma a una vida llena de bendiciones para usted.

(Por Kenneth Copeland)

Bendiciones!